lunes, 23 de julio de 2012

Amores pa' toa' la vida.



Si tuviera que elegir una religión sería EL AMOR. Amar, tiene que ser un acto de fe. Una locura que no existe para ser vista, sino para ser sentida. Una locura en la que hay que creer ciegamente. Y como religión, tendría una sola doctrina, la de amar con todo lo que se tiene/se es, con el cuerpo, la mente, el corazón. Con los cinco sentidos, y hasta con la intuición. Habría un solo mandamiento, enamorarse perdidamente de cualquiera. Del que sea. Pero que mientras el amor dure, sea intenso, nada de mediocridades.

Creo, firmemente, en que se puede amar a varias personas a la vez. En que el amor no tiene cabida para la mezquindad. Creo, en que si hoy estoy con alguien, pero a los 3 segundos me detengo a mirar un tipo guapo por la calle, no merezco ser juzgada. Tal vez lo que tengo es demasiado amor para dar, y muy poquita gente a la cual ofrecérselo. 

Pareciera que hemos pasado la eternidad discutiendo la existencia de las medias naranjas/almas gemelas, descuidando que somos 6 billones de seres humanos, y que si bien existe ''una cerradura para cada llave'', hay llaves universales que encajan en muchas cerraduras. Como los controles remotos genéricos, que funcionan en varias marcas de televisores.

Me gusta creer que yo soy una llave de esas. Una pieza que puede funcionar en varios rompecabezas. Que tendré la posibilidad de amar a mucha gente, en tan poco y tan corto tiempo. En que durante mi existencia en este viaje que llamamos vida, podré compartir mi amor con todo aquél que desee incorporar en mi vida. 

Y sí, es cierto, llegará el momento en el cual deba ''sentar cabeza'', dejar el zapping afectivo, conservar a una sola persona y quererla ''hasta que la muerte nos separe'', o hasta que ''el felices para siempre'' haga de las suyas.

Pero mientras tanto, y gracias a Naky; trabajaré en algo que ella llama ''Amores para la Próxima Vida'', versionándolo un poco a mis amores para esta y otras vidas. Para reseñar aquellas historias de amor/desamor/capricho que han marcado a esta escritora. Será una bitácora de cariño, digna de releerse y desenterrarse cada cierto tiempo. Cuyos protagonistas serán todos aquellos conocidos y anónimos con los que deseo -así sea por ínfimas de segundo- conjugar el verbo amar.

Anímense, y piensen en todas aquellas oportunidades que han dejado pasar. Amen. Amen hasta que no les quede tiempo pa' ninguna otra cosa.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Una identidad para Beatriz


Beatriz María, así dice mi cédula de identidad, y mi partida de nacimiento. Así fui inscrita en ese cuadernito de jefatura civil en el que todos somos etiquetados como si fuésemos mermeladas en anaquel de supermercado. 

Beatriz, 7 letras que me nombran, Beatriz como mi madre, como mis 3 tías, como mi prima-hermana, como mi hermana mayor. Beatriz, como la del Dante, como la reina de Holanda. En el colegio, en clases de inglés era simplemente: Beatrice, como la hija regordeta de Sarah Ferguson-Duquesa de York-.

Entre tantas Beatrices, hubo que buscarse un apodo. ''Bea'' ya estaba ocupado por alguna de las mayores, y mi hermana, decidió en medio de balbuceo infantil que sería ''Batita''. Muchas historias detrás de ese sobrenombre, que me ha acompañado todos los días desde que tengo memoria.

Amigos, conocidos, panas, profesores, familiares han hecho del ''Batita'' el nombre con el que volteo. Con el que me graban en sus celulares, con el que me saludan por la calle. El Beatriz ha quedado reservado a pocas personas y a escasos momentos. Los regaños y reclamos se le hacen siempre a Beatriz. Las propuestas, invitaciones, confesiones siempre a Batita. Y el Bea, el Bea es ese nombre con el cuál solo algunos me llaman. Decir Beatriz, es -casi siempre- un detonante de conflicto y show. Decir Batita es llamar al alma de la fiesta, a la amiga siempre dispuesta a inventarse un plan, es decirle a la activista política que hay en mí que la necesitan en algún lugar para que discuta y salve la situación.

Batita tiene una cantidad insólita de derivados, como Bati, Batibati, Beta, Bat, Bats, Batichica. 

Tan variados como las actitudes que cada una de ellas emana, la @Batita_Gonzalez no es más que una Carrie Bradshaw en ciernes, que dispara tweets liberales,libertinos, filosóficos,mal intensos a dosporuno. Es tan solo una de las tantas que soy, La Batita 2.0 que bloggea, escribe, tuitea, es como la manzana del laberinto de Adán, mitadmentira-mitadverdad. Es el álter ego en el que la inseguridad se refugia. En el que los porqués se resuelven. En el que el atractivo y la confianza hacen acto de presencia. Batita tiene cervezas, rones, vaqueritos rojos y vestiditos cortos de vida alegre. Es autosuficiente, y se viste con una actitud de ''qué más da''. Se subraya los ojos con negro, y se resalta la boca de carmín. Conflictiva, miesteriosa, retadora. Batita tiene tinte de femme fatale de cine francés de la década del cincuenta. Batita no es del todo Beatriz.

Bea, es la titular de la vida 1.0, mucho menos divertida que ese circo virtual que se monta la Batita. Beatriz tiene deudas, responsabilidades, compromisos. Obligaciones, cuentas por pagar, to do lists por consumir. Sueños, temores, éxitos, fracasos, ídolos rotos, un corazón remendado y un miedo total y absoluto a la soledad. Beatriz tiene lentes de pasta, ojeras y un par de kilos demás. Una cantidad de libros en la mesa de noche, una serie de pensamientos de izquierda atrapados en el medio de sus dos cejas. Humanitaria, solidaria, con ganas de encajar en algún sitio. Busca la horma de su zapato, y la fórmula de la vida eterna. Bea, tampoco es Beatriz.

Beatriz aún está definiéndose, no quiere ser ni Bea, ni @Batita_Gonzalez 24/7. No quiere los temores de la primera, ni el estilo de vida de socialité de la segunda, porque tanto miedo deprime, y tanta fiesta agota. Porque no hay mal que dure cien años, ni fiesta que no se acabe. No quiere vivir en la sala de espera donde Bea busca entre páginas amarillentas de revistas viejas como ser ''La Chica Diez''. Pero no quiere desgastarse la cara de tanto maquillaje y flash, de tantas burbujas rodando por la garganta, ni tanto baile acumulándose en las piernas. No quiere depender de la 2.0 ni de bloggear para hacer catarsis. Quiere seguir escribiendo, en otro formato, sin seudónimo. Quiere que ese otro que lee, no se invente historias, que los alter egos están diseñados para entretener, nada más.

En resumen, Beatriz quiere ser un poco como Bea, a ratos como Batita, y finalmente quiere vivir, y que ya no le quede tiempo pa' otra cosa.

jueves, 3 de mayo de 2012

Ccs, 212 ciudad de ¿despedidas?



Caracas, una ciudad de despedidas.

Como ustedes saben yo no me edito nunca, pero tampoco soy una ''hater'' de oficio. Así que voy a dar mi visión del  documental, después de haberlo visto 3 veces.

No voy a criticar la producción ni mucho menos, creo, que de audiovisuales sé lo que sé de física cuántica, así que me ahorraré esos tecnicismos. Solo comentaré que el soundtrack me gustó y ciertos planos como las tomas del Ávila y de la ciudad.

El tema con el documental es que no llega. Que el mensaje se pierde. Que no me siento identificada.Que los testimonios de los chicos son plásticos, carentes de motivo/emotividad. Que las razones son tan erróneas. Que no me conecto con ninguno. Que siento que ellos viven una realidad disociada a la mía. Que ninguno trabaja/estudia, patea las calles, se involucra con el entorno. Que pierdo la fé en mi ''generación''. Que cuando cerré la ventanita del navegador solo podía decir ''coño, ojalá estos panas se vayan''.

Que hay gente que se va y tiene la vida resuelta, que tiene pasaporte europeo o visa gringa, pero hay otros que pasan roncha seria para salir de aquí. Y ellos no han sido incluidos. Que estamos los otros, en los que me cuento, que tenemos el corazón dividido entre dar la pelea aquí, o irnos pal carajo pero que no tenemos como, porque ''¿con qué rabo se sienta la cucaracha?''. Que de una u otra forma sentimos que ni siquiera posaron su mirada fuera del ghetto en el que cada uno vive, porque sí, vivimos en ghettos, el del Oeste, el del Este, el del Sur el del Norte. Ghettos que han sido sitiados por nuestros temores, por el hampa y la comodidad de no salir de ''mi zona de confort''.

Que sí, en Caracas -la quinta ciudad más peligrosa del mundo- roban, matan, violan, secuestran, pero no todo es sangre y miseria. Que hay esperanza y gente con ganas de echar pa' lante. Que es verdad, todos tenemos un cuento de alguien a quién ''le tiraron un quieto'', y al que ''ruletearon por horas pa' cobrar un rescate''. Tenemos colas, tráfico, bulla, colapso en el Metro. Pero los testimonios de los protagonistas de Caracas, Ciudad de Despedidas son las anécdotas de un grupo de panitas que -mandibuleo alante- nos narran sus planes cuando crucen esta frontera llamada Venezuela.

Lo he dicho antes, Caracas es bonita y conflictiva, como una mujer que ha querido mucho y la han querido mal. Y no tengo rollos con que decidan irse, siempre y cuando se vayan por las razones correctas, sin ''peros, oseas, ni pues'' que valgan.

Porque el tema del documental es increíble,pero fue muy mal llevado. Porque es doloroso ser parte de esos países que paren emigrantes, que es triste tener amigos por Skype, FB, Twitter. Que las Navidades sin tener a nuestra familia completa, y que conformarnos con la pseudo cotidianidad que la globalización nos da, es peor que vivir en medio de esta ciudad.

Porque no responde a mis preguntas básicas, cómo irse, a dónde, con quién, que pasa con el que se queda, con el que se va, con el que tiene que hacer cola para Cadivi, con el que cuenta los husos horarios para poder tener contacto con ese que está lejos...

Y yo, yo no me iría, porque -en palabras de Fito- cuando vos elegís la razón, yo prefiero siempre un poco de caos.

p.d: Lean ''Introducción al Símbolo de la Fe'' de Reinaldo Arenas, y sientan como yo, que sigo buscando  PATRIA

miércoles, 18 de abril de 2012

Epístola de amor en tiempos atípicos.

Y este año, volví a mandar mi carta al concurso Montblanc, a diferencia del año pasado esta carta quedó detrás de la ambulancia, pero yo soy muy mala perdedora y además quería actualizar el blog y decidí compartirla aquí. Lean, comenten, disfruten, compartan, amen, y escriban cartas de amor. En serio.


Querido Alguien:

Tal vez no te esperes esta carta, pero es que me he puesto a pensar... y ¿si es verdad que el mundo se acaba en el 2012?, ¿si estamos aquí solo de paso, por qué no decirte lo que siento?

 Voy a darte esta carta, que es de amor, que está llena de sentimientos y promesas por cumplir. Una carta que más que todo tiene esperanza, una esperanza que me anima a confesarte lo que siento por ti, sin pudores ni remilgos de recién conocidos. 

Una carta que no espera respuesta, porque creo firmemente que es mejor dar, que recibir, porque yo solo se querer ''dando'', y hoy, voy a darte mi amor en 4500 caracteres.

Quiero comenzar diciéndote que me gusta como eres.

Corrijo, me gusta quién eres, y como soy cuando estoy contigo. Porque me siento cómoda en mi propia piel y no tengo porque andar fingiendo ser otra.

Me gustas, porque tienes la mezcla perfecta entre ternura y sensualidad, entre inteligencia, sentido común y practicidad.

Me gustas, porque haces las cosas fáciles, porque contigo todo es llevadero.

Me gusta tu pelo, tu barba, y el tono de voz ronco y calmado que te caracteriza.

Tus manos, las cosas que escribes, tus proyectos y tu forma de vestir. Me gusta como miras a la gente y como tratas a aquellos que te están prestando algún servicio.

Me gusta porque eres tan amable con todos, porque dedicas sonrisas de buenos días, sin distinción.

Me gustas, porque has sido el único en preguntarme en que pienso cuando me levanto, y en donde he estado metida todo este tiempo. Me gustas, porque tus piropos son ingeniosos, y porque cuando te ríes haces un sonido único, cómico, que me hace sentir en casa.

Quiero decirte que me intimidas, y que enervas en mi esa cualidad o defecto que es mi verborrea, que cuando te veo no controlo mis impulsos y mi mente comienza a traicionarme, haciendo que mi coeficiente intelectual disminuya un punto al ritmo de los latidos acelerados de mi corazón.

Me gustas, porque tienes la capacidad de volver posible cualquier idea. Porque tu ipod es una locura, porque tú casa es casi un hogar. 

Porque tienes ganas, empuje y empeño

Porque crees –como yo- que solo faltan dos para salvar el mundo.

Me gusta imaginar que estamos destinados a estar juntos. Que podemos ser y estar, y dejarnos llevar. Que habrá un lado mío en tu cama, en tu casa, en tu vida, que podré dejarte besos dibujados en el espejo del baño, que te acostumbrarás a mis manías y yo a tus malos hábitos alimenticios.

Me gusta pensar que discutiremos por tonterías, porque tú dejas siempre arriba la tapa del inodoro, y yo uso tu espuma de afeitar para rasurarme las piernas.

Me gustas porque contigo puedo ser bilingüe 24/7 sin sentirme mal, ni transculturizada. Sin tener que disculparme por decir malas palabras en catalán o lanzar improperios en inglés.

Me gustas tú, y tu amor por el cine, y la manera que tienes de dejarme en suspenso cuando me narras algo estilo película. Me gusta que me recomiendes música, libros, autores. Me gusta que tengas tanta experiencia, pero que aún así sepas como improvisar, me gusta que no das nada por sentado, ni siquiera la tranquilidad.

Me gusta sorprenderte con poesía, y que no sepas que eres el destinatario de lo que escribo. Me gusta saber que te haces el duro, pero que a veces escribes en tus tweets o correos algunas de mis frases disfrazadas.

Me gusta saber que estás allí, aunque no estemos juntos.

Quiero que sepas, que me gusta gustarte, tal vez no de la manera en la que yo espero, pero es esperanzador saber que al menos algo de mí, te atrae, aunque todavía no te traiga de cabeza.

Me gusta saber que puedo ser yo, contigo y sin ti, que no quieres una mujer-accesorio, sino alguien para compartir este largometraje que llamamos vida. Este mural que se pinta con sonrisas y buenos recuerdos, esta canción que me hace bailar al son que toques.


Esta carta, habla del amor en general y de ti en particular, es tuya porque va dirigida a ti, pero es tan mía que no puedo desdibujarme de ella, porque al leerla me escucho, porque al escribirla te siento. Porque fueron mis manos temblorosas las que se animaron a confesar esto que siento entre el pecho, el pulmón izquierdo y los paréntesis que hacen mis piernas, esperando que vengas a buscar aquí el amor-el deseo- y lo que no se te ha perdido.


miércoles, 11 de abril de 2012

Prohibido Olvidar, que siempre HAY UN CAMINO

No sé cuántos libros he leído sobre los Sucesos de Abril, ''Las Balas de Abril'', ''Yo lo Vi Llorar''; cuántos documentales sobre la fecha he visto, ni cuántos programas de televisión y conferencias a lo largo de estos diez años he observado. El tema es que aún hoy, nada, absolutamente nada de lo que pasó ese día se me olvida.

19 muertos, no sé cuántos heridos, más de 500mil personas marchando por las calles de Caracas, una huelga general, el despido de 20mil trabajadores de la estatal petrolera, una cantidad de francotiradores apostados en los edificios más emblemáticos y cercanos al Palacio de Gobierno. Una marcha que fue masacrada por pistoleros civiles, emboscada por cuerpos de seguridad del Estado mientras el presidente de la República, Hugo Chávez hablaba en cadena nacional de radio y televisión. 

El silencio, el horror, el espanto... las balas cayendo como flechas sobre los disidentes. Las televisoras nacionales dividiendo la pantalla para poder proyectar la masacre, mientras seguían cumpliendo -parcialmente- con la transmisión de la perorata del presidente.

Recuerdo, que ese día el nivel de indignación de la gente era palpable en el ambiente, una indignación que se mezclaba con canciones de protesta que de una u otra forma buscaban contagiarnos de esperanza, se creía que con una marcha numerosa, con un caudal de gente dispuesta pacíficamente a reclamar sus derechos, y con la presión de la huelga general, se conseguiría así ponerle fin a tanta miseria, al atropello constante del régimen, al miedo, a la imposición a dedo de funcionarios, a los antivalores, a la corrupción.

La multitud, comenzó a congregarse a eso de las 9 de la mañana en la sede de la petrolera PDVSA, y en las caras y los gritos de la gente se sentía un espíritu renovador, de cambio y libertad, y como suele suceder, la gente, cuando se vuelve masa se crece. No sé muy bien a que hora, al compás de la consigna ''Pa' Miraflores'', la marcha comenzó a moverse, empezó el largo camino de la autopista hacia el centro de la ciudad. Algarabía, bullicio, optimismo.La gente caminaba sin pensar, si quiera, lo que se venía.

Disparos, gritos, pánico. Desinformación. Un presidente al que se le ''había solicitado la renuncia'', la cual ''aceptó''. Un ¿vacío de poder?, un ¿complot?, ¿un golpe de estado?, ¿un contragolpe?. Aún hoy no está claro que sucedió durante el 11,12 y 13 de abril del 2002, tan solo sé que 19 muertes siguen impunes, que la Comisión de la Verdad instalada para investigar los hechos fue un fiasco, que las interpelaciones de la Asamblea Nacional no fueron más que una burla, y que hoy, 10 años después, las protestas y la violación a todos los derechos consagrados en la Constitución, los ideales que movilizaron a los venezolanos ese día, siguen intactos.

Solo sé, que no hay ciclo que no termine, ni fecha que no se cumpla, y que un buen 7 de octubre del 2012, al grito de ''Prohibido Olvidar'' le diremos adiós a las cadenas, a los vejámenes, a la miseria. Le contestaremos a las balas con votos, le responderemos al odio con tolerancia, porque pase lo que pase, ''HAY UN CAMINO''.

lunes, 2 de abril de 2012

Caracas, tenemos que hablar.



Beatriz tenía tres semanas afuera, en otro código postal, en un huso horario diferente, en un país donde la seguridad te acompaña a caminar por las noches, y la calidad de vida se respira en cada paso. 

Tragos, risas, paseos, y ese despilfarro de la libertad.

Un mes en el que el tiempo se encargó de demostarle a Beatriz que a veces lo que se necesita es un cambio de aires, es ir, para volver al mismo sitio y darse cuenta de que todo puede mejorar.

A su llegada a Caracas, después de casi un mes en México, la recibió un clima húmedo, lluvioso, y la típica funcionaria subpagada de Inmigración que tenía de amable, lo que Bea tenía de física nuclear. Entre la hostilidad de la susodicha, el formulario eterno de Aduanas, y el afiche con la cara del ''único líder'' , sabía a ciencia cierta que regresar no era la mejor opción.

El tráfico, la bulla, el calor. Los niños pidiendo en la calle, y para variar la radio encadenada. Los titulares de prensa, los homicidios del fin de semana, y un Ávila que parecía cansado de tanta indolencia, eran las señales definitivas de que aquí ya no había sitio para todos. 

Ni para él, ni para ella, ni para nadie. 

Era hora de pensar en irse, en conjugar ese verbo que había pasado tanto tiempo evitando, negando la posibilidad alguna de marcharse, de mandar todo al mismísimo carajo y agarrar su maleta cargada de sueños en forma de ropa interior para vivir en otro sitio.

Caracas le apretaba en las caderas. Ya no le lucía, la hacía ver desteñida, sin vida en los ojos, agotada. La paranoia de vivir en la Ciudad de la Furia se le había alojado en los músculos del cuello, y la sonrisa le aparecía en la cara cada vez más forzada.

 La comodidad de ''gracias a Dios no te pasó nada'' que se colaba en cada conversación en la que los robos, secuestros eran los temas para hablar eran la gota que derramaba el vaso en el que Beatriz había pasado la mitad de su vida tomando.

Un buen día, en la mitad de un café con leche decidió decirle a Caracas sus cuatro verdades, para ver si así podían llevar la fiesta en paz, al menos hasta que Beatriz pudiera tener en su mano izquierda un título apostillado, y en la derecha un pasaporte con sello de ida, para no saber cuando volver.

-Caracas, bella tenemos que hablar. Creo que esto es necesario, que tenemos que hallar un punto medio, donde tú ambivalencia no me lastime, donde tus calles oscuras no me persigan, donde las colas eternas para el sueño, la comida, el trabajo, no sean el común denominador de mi día a día. Caracas, cariño, yo sé que no todo es tu culpa, que aquí, el tema ya no eres tú, sino yo. Lo sé. Pero coño Caracas, tenemos que hacer algo, yo no puedo irme ahora -por más que lo desee- y tú, tú no vas a cambiar de la noche a la mañana. Sé también que en esta relación hay una sádica y una masoquista. Tu disfrutas tu caos, y el hacerme sufrir, y yo, bueno no lo niego, yo disfruto cuando te pones bonita, y albergas festivales de cine, cambalaches de libros, cuando me regalas guacamayas que cruzan tu cielo y soles a medio esconderse con lunas a medio salir. Es verdad, eres bonita, preciosa diría yo, eres tan bella que solo levantas sospechas. Porque ese es el tema, Caracas, que eres tan bonita que no sé en qué momento vas a venir a joderme. Vas a trancar este juego de dominó, te vas a parar de la mesa y te vas a llevar contigo ''la cochina''. No sé cuando te de la gana de decir que ya es suficiente, que lo nuestro se acabó y me vas a ''tirar un quieto''. O peor aún, cuando en modo de venganza le tires un quieto a los que amo. Coño Caracas, en serio. Tú eres una jevita bella, pero conflictiva, bipolar, y yo necesito tener paz en mi corazón, necesito enfocarme en otros asuntos que no sean el vivir en la eterna angustia de no sacar el celular en la calle, de no andar sola de noche. Caracas, sabes que no te miento, que no son paranoias mías, ni mucho menos.Que sé también que esta conversa la has tenido antes, con muchos otros, con otras. Y no sé a que acuerdo hayas llegado con ellos, yo solo te pido paz, espacio y tiempo, nada más. Yo me comprometo a bajarle dos a mi mala intensidad, a disfrutar cada gesto que haces por mi, a no juzgarte tanto, a sustituir los ''Coño, Caracas'' por frases menos hostiles. 

Prometo irme, y volver, y ser mejor para ti, y ayudar en todo lo que pueda a reconstruirte, a emperifollarte, como dicen las doñas. Es lo único que puedo ofrecerte.

Espero paciente tu respuesta. Sabes donde encontrarme, en este lado del ghetto.


jueves, 29 de marzo de 2012

Lorena y Bárbara en granos de café.

Lorena había llamado a Bárbara para contarle sobre su desamor, sobre ese despecho cósmico-karmático que la acosaba desde hace no sé cuántas horas. Mails, pines, mensajes de textos. ''B, coño, aparece''. ''Bárbara, no olvides el tequila, que esto va pa' largo''. ''Barbie, por favor, te necesito amiga, regresa''.

Bárbara tenía miedo de ir al encuentro con Lorena. Miedo, sí, de ese miedo que se nos aloja entre el pecho y el pulmón izquierdo, un miedo en el que sabemos muy bien de que va el asunto pero del que aún preservamos un cachito de esperanza que nos haga quedar en evidencia y nos pruebe equivocadas. Bárbara quería equivocarse, quería ver a Lorena y descubrir que no había tal tempestad amorosa. Bárbara, tenía esperanza en que la historia de Lorena funcionara, para que así, ella tuviese un consuelo, una experiencia tangible de que el amor existe, llega de pronto y dura más que el proceso de revelado de una foto.

Era una tarde cualquiera, de esas que pasan sin pena ni gloria, Bárbara sentada frente a una taza de café negro en una plaza medio desierta y Lorena removiendo con histeria su expresso doble. 

-¿Qué es lo que sucede Lore?, te noto un poco alterada.

-Nada, lo de siempre. Que me enamoré del artista, del recogelatas chic, de ese que tenía pinta de no romper un plato. Que me enamoré, y para que el karma viniera a cobrarme todas mis marramucias resulta que este tiene novia. Que no es la excepción, que es tan parte de la jodida regla como todos. Que los músicos, los artistas, los fotógrafos, los pintores son iguales. Cortados con la misma tijera, revelados en el mismo maldito cuarto oscuro. Que yo, la que ''no se enamora'', la que ''folla sin agarrar cariño'', se enamoró. Que dormí con él, que hice el amor, que caminé de la mano, que me tomé fotos cursis. Qué el no está, y no es. Que no está conmigo, que no es lo que creía.

-Ay Lorena, y yo que tenía fé. Esperanza, que le aposté a ese don nadie para ver si el milagrito te ocurría a ti, y yo me tranquilizaba un poco, porque que tú estuvieras enamorada me daba paz, esperanza, ilusión. El asunto, mi Lore, es que estamos igual de rotas, de devastadas. Pero tú acabas de romperte, y no sabes siquiera si vas a juntar los pedazos de ti misma que andan en el suelo. El punto, es que yo me he roto tantas veces que justo ahora acabo de reunir mis trocitos, los separé por colores, los encajé, y me estoy arriesgando de nuevo a que me avienten contra el suelo y me desbaraten de una vez por todas.Porque sé que eventualmente los pedacitos dejarán de coincidir,porque eso es lo que pasa cuando una se rompe, la primera vez identificamos las piezas y las encajamos como podemos, pero ya a la vez número mil las piezas no se unen,hay trocitos que se perdieron en el camino, unos que la visita barrió, y no nos queda más que remendarnos como podemos, y lanzarnos al abismo del amor con el corazón empegostado de pega y teipe, fingiendo que tenemos un corazón entero, sano, sin ninguna herida visible, y arriesgarnos a que por una vez, y para siempre no nos lancen el corazón al suelo.

Ambas se miraron, con los ojos aguarapados, fingieron una sonrisa cómplice de esas de ''todo va a estar bien'', sorbieron el café en silencio, con la esperanza vaga de que todo fuera una mentira, de que no hubiera corazones que remendar ni tardes lluviosas para hablar de lo mismo.

miércoles, 28 de marzo de 2012

2.0 o 1.0

Esta taguara bloggera vuelve a abrirse, ya acomodé las sillas, quité el letrerito de ''Cerrado por Inventario'' y traje unas botellas de tequila para hacerles ''palomas'' mientras les cuento mis anécdotas mexicanas desde este lado de la barra.

He vuelto, sí, quizás menos guapa y más escritora, he vuelto para quedarme. He regresado con muchísimos cuentos para contarles, con unas cuantas historias sórdidas, con un toque de romanticismo, y unas marquitas de guerra dignas de enseñar.

En las semanas que estuve literalmente desconectada del mundo 2.0 aprendí que nada se compara con una charla frente a frente con alguien que te gusta. Que caminar por la calle, sin andar revisando el blackberry cada minuto y medio es ridículamente placentero. La desconexión de la web me enseñó que por cada red social en la que hacemos ''log in'' nos alejamos un metro más de aquellos a quienes queremos.

Sin la web 2.0 estaríamos más desconectados del mundo, es cierto, pero estaríamos forzados a escuchar con más atención aquello que pasa en la 1.0. Balance, equilibrio... eso es lo que tenemos que aplicar en cuánto a redes se refiere.

Estuve casi 3 semanas sin blackberry, sin Twittear a cada nanosegundo, sin Facebook, sin Tumblr, sin blog, sin WhatsApp. Atravesé un temblor y sus réplicas, sola, en una ciudad ajena, sin tener acceso a la teconología, y honestamente creo que ninguna me hizo tanta falta.

Creo que lo que tengo con las redes sociales es una relación necesaria, pero que está llegando a ser cada día menos tóxica. Y eso es lo que cuenta.

Es hora de bajarle dos a la 2.0, y subirle tres rayitas de volumen a la 1.0. Toquen, besen, amen, bailen, salgan, rían, dejen los emotíconos y muestren sus expresiones cara a cara. Cenen con sus amigos o con su pareja y apaguen los celulares. 

Que a veces, mejor que recibir un pin de alguien, es ver la cara que pone cuando lo tienes enfrente.

martes, 6 de marzo de 2012

Cerrado por Inventario -o por viaje-

Viajar.

Viajar sola por primera vez. S-O-L-A. SO-LA. Conmigo como única compañía. Con mi maleta cargada de sueños, mi ipod lleno de canciones para suavizar el choque, y mis pensamientos. 

LLevar conmigo una libretica  a modo de bitácora de viaje; para ir anotándolo todo, para documentar esa decisión tan trascendentalmente pendeja que viene envuelta en un boleto aéreo y en unos cuántos dólares regulados.Cargar la cámara para inmortalizar en píxeles e imágenes algo que para pocos tiene significado o validez. 

Irme sola como respuesta a tanta compañía autoimpuesta. Salir, para volver a entrar con más perspectiva. Irme, porque volver es también una forma de llegar.

Caminar sola. Comer sola, pasear sola. Sonreírle a la gente por la calle. Hacer mis compras sola. Disfrutar una cerveza sola. Pedirle a un extraño que me tome una foto en algún sitio turístico. Negarme a hacer ''foto-postales''. Hacer catarsis. Pensar, hacer, decir, escribir...

Aprender a ir sola por la vida, a no necesitar a más nadie. A ser autosuficiente. A ser, por una vez egoísta. A no arrepentirme o culparme por serlo. Permitirme, por una vez pensar en mí. Ser, por unos 15 días egocéntrica.

En todos los libros que he leído, siempre alguien hace un viaje. Metafórico, o real, pero viaje al fin y al cabo,  un viaje para volver al mismo sitio, pero siendo una persona diferente. Un viaje para justificar alguna búsqueda, para hallar ciertas respuestas. Un viaje para ver por primera vez todo el panorama. Un viaje que sirve para alejarse o acercarse a alguien -depende- . 

Hay cierto romanticismo en los viajes en solitario, esa ambivalencia de saberse fuerte y seguro como para ir por la vida sin pedirle nada a más nadie, pero sabiendo que eventualmente tendremos que dar a torcer nuestro brazo y acudir al otro para preguntar direcciones, o sugerencias de sitios para visitar.

Tal vez lo que necesita esta historia es un viaje. Inesperado. Oportuno. Sin ''pies ni cabeza''. Un viaje sin mayores pretensiones. Un viaje que se resuma en ir al aeropuerto, subirse a un avión, hacer una escala, llegar a un destino, conocer, reconocerse, observar,aprender, vivir, sopesar,pensar, atreverse, moverse, quedarse y volver.

Volver. Y escribir aquí, que sucedió mientras viajaba.

p.d: este blog se cuelga el cartelito de ''cerrado por inventario'' por un par de semanas, debo irme a inventariar mi vida. Si quiere vuelva, sino... váyase, que yo perdono todo, hasta el abandono.


domingo, 4 de marzo de 2012

Credo.

Creo en la Constitución, la más grande de las sagradas escrituras de los hombres. El invento supremo de la democracia.

Creo en la libertad, hija única de la voluntad del ser humano y del libre albedrío.

Creo en la verdad como la imaginación de una conciencia pura. Creo en ella como creo en el batir de las alas multicolores de una mariposa en su vuelo errante.

Creo en que las leyes han sido el invento más racional para la convivencia humana. Creo que son éstas y no la capacidad de hablar las que nos separaron hace siglos de los demás miembros de la cadena evolutiva.

Creo que hablamos porque dentro de un lugar oscuro de nuestra mente tenemos la capacidad innata de mentir, la cual a veces flirtea con nuestro verbo y lo confunde.

Creo en la paz por más idealista que suene. Creo en suplantar las balas por claveles, y los militares por filántropos.

Creo en que estamos en constante lucha. Y que ésta es de igual a igual, y contra uno mismo, lo que la vuelve un campo de batalla ,de supervivencia y métodos poco ortodoxos.

Creo en que la vida debe estar marcada de experiencias, triunfos y fracasos, creo que debe tener emociones, sensaciones e histerias. Es preferible tener una vida así que una pseudo existencia marcada por la cobardía como único motor de  inacción diaria.

Creo que es mejor sentir a pensar. Pero creo que es preferible siempre pensar antes de dejarse llevar.

Creo en la fuerza revolucionaria de las caricias y las miradas. Ya que de las mismas brotan amores o traiciones.
Lo que me lleva a decir que sí creo en el AMOR. En que se necesitan acompañantes y testigos, y en que una habitación es el único recinto que no requiere de traductores porque allí no hay barreras idiomáticas ni fronteras.

Creo que no hay códigos para aquellos que se unen en una vida o en un motel de carretera.

Creo en la necesidad y en la costumbre como los enemigos silentes y acechantes de cualquier tipo de sentimiento en éste mundo.

Creo que aunque duela es mejor tener compañía que tener una vida colmada de soledades.Creo que el amor no es sentimiento, sino la ausencia total, prolongada y decidida de la soledad.

Y por último creo en los abogados, que vinimos a convertirnos en los únicos debajo de Dios, porque en éste mundo de desvergüenzas buscamos la justicia.

jueves, 16 de febrero de 2012

De premios y obsequios inesperados

Tengo que empezar diciendo que esta semana vino con un feríado atravesado, de esos que me dan dolor de estómago y de los que huyo como si fueran la peste negra. 

San Valentín. Vamos, pueden reírse y considerar que soy la mujer más incoherente del planeta Tierra porque es absurdo que odie el día ''de el amor y la amistad'' cuando escribo sobre el amor, el desamor y demás temas asociados en mis blogs. Pero es así. El 14 de febrero me genera urticaria. Hoy, ayer, siempre.

Aclarado el punto prosigamos.

Creía que esta semana no iba a estar fácil, pero contra todo pronóstico ha sido una semana increíblemente buena, cargada de puras buenas noticias, vamos a ver un review:

El Domingo: Los resultados de las primarias. (Ajá, 3millones y piquito, por el pecho).

El Lunes: Terminé de mandar mis piropitos para ''EL MEJOR PIROPO'' (concurso online auspiciado por la marca ''PAPUSA''). Me encontré con Juan Carlos Lares por segunda vez en la semana y discutimos proyectos en común.

El Martes: tuve 25 nuevos motivos para sonreír. Se llaman ''ACR Delegación'' y son los chamitos del Agustiniano Cristo Rey que prepararé para los Modelos de Naciones Unidas. Además fue 14/02 el temido día, y mi vecinito para que no me sintiera #ForeverAlone me regaló una rosa. 

El Miércoles: recibí dos buenas ofertas de trabajo, que estoy evaluando seriamente. Sin contar que me piropearon de la manera más bonita del mundo, comparándome con una ''Chica Almodóvar''.

El Jueves: mientras posteo esto, recibo un aviso en Twitter en el que gané el 2do lugar en el concurso ''EL MEJOR PIROPO'' de la marca de ropa PAPUSA, con un piropo precioso y tierno; 

@papusanet  

#ElMejorPiropo No.2 "Eres bonita, como saberse los matices del blanco" - @batita_gonzalez ❤❤❤



Además uno de mis textos en ''Guayoyo en Letras'' es de los mejores artículos publicados en la página, una entrevista que le hice a mi pana Alex Goncalves , y mandé mi carta al Concurso Cartas de Amor de Montblanc.

Aunque el jueves también el médico me prohibió usar el Metro, el Teleférico, pasar por túneles, nadar, subirme en aviones, etc, etc... no me importa tanto porque el balance se inclina siempre a lo positivo.

Así que la semana no ha terminado y ya tengo mucho por lo que agradecer. Y sí, prometo subir foto con mi premio ''PAPUSA''.


P.D: No dejen de participar en cuánto concurso web hagan, quién quita y se ganan algo. 

miércoles, 15 de febrero de 2012

Lugares Comunes.

Portadas de revistas que nos muestran caras y cuerpos perfectos. Vallas que nos enseñan cinturas delineadas y abdominables esculpidos. Piernas torneadas, sin celulitis. Spots publicitarios que nos venden productos para ser ''como ellos''.Rostros sin arrugas ni rastro alguno de expresión. Cabellos lisos o rizados llenos de productos químicos de estilizado. Barbas perfectamente recortadas. Cuerpos que se han vuelto superficies lisas, como una alfombra ridículamente lampiña. Sonrisas blanqueadas artificialmente. Queratina, lipoescultura, láser, bótox. 

Todos mintiendo, tratando de ser aquello que no somos. Inconformes seres humanos azotados por la perfección de otros, los famosos, los bellos, los adinerados. Luchando día a día contra nuestros complejos, fingiendo que no tenemos debilidades, que somos invencibles, esculpidos por algún cirujano, por un gimnasio afamado, por un dietista consagrado.

Pues no, creo que está llegando la hora de reivindicar la belleza de la gente corriente, de los ''simples mortales''. Rescatemos la belleza de las personas que nos encontramos en la vida, por el metro, trotando en algún parque, llevando el carrito del supermercado. Busquemos la belleza sencilla de la chica que se levanta y no se esmera siquiera en combinarse porque se le ha hecho tarde para llegar a clase. Veamos la belleza de ese muchacho que tímido se esconde bajo unos lentes de sol en la parada de autobús.

Vamos a sorprendernos con la belleza de la madre que con ojeras, arrugas y la blusa manchada de café lleva a sus hijos al colegio. Admiremos al cuarentón que se anima a hacer yoga y luego se come una arepa reina pepiada mientras lee la prensa.

Unámonos en una cruzada por aceptarnos tal como somos, por dejar de quitarnos minutos de alegría tratando de ser como ''ellos, los medios, la sociedad, las empresas'' quieren que seamos.

Vayamos a la calle, con los ojos abiertos, prestando atención a esas pequeñas imperfecciones que atraen. Como los zapatos llamativos de la chica que lee distraída en un banco un libro de Sartre. Como la sonrisa de un hombre que tiene ortodoncia. Como las canas que se asoman en una barba, como las arruguitas que se forman en la comisura de los labios simulando un par de paréntesis.

Creo que el placer visual de sabernos normales, cercanos, HUMANOS, está al alcance de una mirada, es solo cuestión de asumir el reto y prestar atención, quién quita y nos encontremos una belleza digna de Hollywood en nuestra esquina.



lunes, 13 de febrero de 2012

Tres millones de pasos o de votos.

Todos los días amanece más o menos de la misma manera.

 Suena la alarma, o el ipod, o cualquier aparato que uso para despertarme, le doy a ''pausa'' por unos minutos más hasta que el nuevo día cae encima de mi como un yunque. Es hora de levantarse.

Todos los días, desde que recuerdo, vivo en este país que parece estar cada vez más al margen de la legalidad, sumido en un estado de total abandono, como una mujer que ha perdido el amor propio y se ha echado a morir.

Tengo meses tratando de encontrar una esperanza, algún discurso político que me anime, algún evento que me entusiasme, un proyecto que me apasione, que me haga abrir los ojos en el medio de tanta desidia y me ayude a convencerme a mi misma, y a tantos otros que ''ya no, no más''.

Hasta ayer. O mejor dicho, hasta hoy.

Ayer, como he hecho cada vez desde que cumplí 18 años y me inscribí en el REP, salí a votar, con cierto recelo al ver el panorama que teníamos, unas primarias para elegir un contrincante que sin el dinero y los recursos, las triquiñuelas y demás maniobras del gobierno, se enfrentase a Chávez en las elecciones presidenciales del 7 de octubre.

Mi centro estaba casi vacío -cosa que me desanimó un poco más-, llegué confundida a mi máquina, apreté los dos óvalos, recibí mi papeleta y la deposité en la caja. Manché mi meñique de tinta, salpiqué casi toda mi mano, y salí del centro con la conciencia tranquila. 

Al menos yo cumplí mi deber -me dije-.

Llegué a casa un poco cabizbaja, sin ánimos de creer ningún pronóstico de los videntes de Twitter, o las cadenas que incesantemente mandaban vía PIN. Me senté en la computadora y puse algo de música para no ser presa de la angustia que me da cada vez que hay un proceso electoral.

Pasaron las horas, y Teresa Albanes salió a dar el primer boletín. 

Ya teníamos candidato, no mi candidato, pero candidato al fin, y me alegró muchísimo oírlo, no porque fuese él, ''el elegido'', sino porque tres millones de venezolanos decidimos romper el miedo y participar, decirle a los partidos ''yo lo elijo a él, o a ella, o al que sea, pero lo decidí YO, con MI VOTO''.

Fue tan esperanzador, como sentirse una guerrera en mitad de ''300'', como saberse parte de algo grande. Y sí, sé muy bien que no todos votamos ayer, que el miedo o la comodidad, o el ''otros deciden por mi, no soy tan necesario como creen'' hizo que muchos se quedaran en sus casas.

Pero les digo, ayer no los necesitamos, pero a partir de hoy, sin USTEDES no podremos terminar de lograrlo. Así que en octubre no hay excusa, no hay pretextos, solo hay un solo verbo a conjugar: ''VOTAR''

Hoy amanecí, contenta, confiada... sintiendo que estamos un paso más cerca del país que merecemos y tres millones de pasos más lejos del país que tenemos.



jueves, 9 de febrero de 2012

De la Santísima Trinidad Sureña y los profetas del Rock en Español.


Tal vez ya se han dado cuenta, pero la música y yo tenemos una relación especial, simbiótica, de esas donde a veces ella me carajea y aún así yo la amo con todo lo que soy/tengo. 

El rock en español, llegó a mí de la manera más absurda que podía existir, tenía quince años, me sentía el ombligo del mundo y en esa época estaba empezando a convertirme en la indigente de la web que soy hoy en día.

Era marzo, lo recuerdo muy bien, en otros países la primavera asomaba su cara por las ventanas y los festivales de música al aire libre no se hacían esperar. Iba caminando distraída por la calle cuando en una tienda de Chacaíto, llamada ''Don Disco'' sonaba una melodía que me hizo entrar a la discotienda, una voz sureña y desgarrada, unos acordes torpes y sentidos;

Te vi, saliste entre la gente a saludar
Los astros se rieron otra vez, la llave de mandala se quebró
O simplemente te vi.

Me quedé absorta, como si hubiese escuchado el Evangelio según  San Juan, o a algún político predicando el amor al prójimo. Me acerqué al pelilargo del mostrador y le pregunté por el disco que sonaba, salió detrás de la caja y me guió como se guía a un ciego a través de los anaqueles de la discotienda, hasta que me situó frente a frente a lo que considero -hoy día- el arca de la alianza, el lugar donde reposaban la Santísima Trinidad del Sur y los demás profetas de esa religión. 

Una religión que no discrimina, que está allí para amarte cuando no hay nadie más.

Charly, Fito, El Flaco, Calamaro, Pedro Aznar, Gustavo. Los únicos hombres que no han salido de mi vida.

Me fui de la tienda con dos discos, ''Tango 4'' y ''Amor Amarillo''. En cada uno de sus tracks aprendí a amar, a olvidar, a escribir, a retroceder, a rendirme, a perderme... a vivir.

Los CD'S se volvieron canciones en el ipod, y videos de Youtube. Las letras se volvieron tweets, textos y tatuajes en mi piel. 

A mis profetas no les dolía que coqueteara con otras religiones, con otros géneros, porque siempre volvía a ellos, como hija pródiga o amante avergonzada. Y siempre, tenían una canción para mí.

Con Pedro me enamoré, y aprendí que hay que ''amar y dejar partir''. Con sus discos y canciones me despeché y entendí que;
''Igual a vos, igual a mí,
el tiempo iguala todo y no deja mentir''

Luego fue el turno de Charly, quien acompañado por Pedro quiso demostrarme su amor
 
No hay tiempo ni lugar,
Yo sé que entenderás
Que amor
Para quien busca una respuesta
Es un poquito más que hacerme bien.
 
Después abandoné a Pedro un buen tiempo y me abracé a la seducción de Gustavo.
A su  ''Canción Animal'', al peso de sus misiles en mi placard. 

Me llevó de la mano por ''Río Babel'', me dió versos turbios en ''La Ciudad de la Furia''.Supo verme a través de mi ''Persiana Americana''

Gustavo me susurró ''Trátame Suavemente'', mientras me dijo si estaba o no ''Sudestada'', porque; 

Hablé de vos,
De mis ansias
Del día que nació, en tu boca
Del nuevo temporal, que estalla
 
Calamaro, se dió cuenta que lo mío con Cerati, se estaba poniendo un poco ''Verbo Carne'', por lo que tomó las riendas, y me forzó a bajarle la intensidad a mi amor por el Gustavo... cuando le dije eso, Cerati me contestó, calmado, tranquilo, ''colocado''....
 
Te llevo para que me lleves.
 
Andrés, con ese acento sureño y tan o más colocado que Gustavo, me susurró ‘‘Nena’’;

Nena tendría que agarrarte los pelos y
Arrastrarte hasta las puertas del cielo y que
Veas que nos hay un viejo bueno esperando
Para darte consuelo
 
Con él, entré dos veces al ''Estadio Azteca'', y me hizo rogarle por '' 5 minutos más'' o ''7 segundos'', mientras me decía ''Flaca'', ''Aquí no podemos Hacerlo''.
 
Calamaro y Gustavo me habían dejado rota, echa pedazos, vuelta mierda.
Oírlos, era como subirse ebria a una montaña rusa. 

Adictivos pero altamente tóxicos.

Menos mal que llegó el Flaco a rescatarme.
 
El Flaco, que falta que haces. No has terminado de irte y ya mi ipod te extraña. 

Flaco, tú y tú ''té para tres'', tu ''Amor de Primavera''.
 
 El Flaco, pidiendo ''Asilo en tú Corazón'' y deseando estar ''Atado a mi Frontera''.
 
Y no me llamo Olga, lo sé...pero como me sentí cuando escuché los acordes de ''Canción   de Amor para Olga''

Coño Flaco, tenías que haber escrito algo con Beatriz, que tú y yo sabemos que mi nombre es muy bonito, pero  ninguna canción  le hace justicia. 
 
Hablemos de todo
de todo sin hablar
no me digas nada
nada que no va
 
Hay una esperanza de que cambie el viento
el que fue ladeando toda las acacias aquí
 
Y sé, que entre tanto reggaeton, tanta telebasura... siempre habrá una religión donde curarse la vida, donde    cuidarse el alma, donde ahogar las penas. 

Un sitio donde refugiarse entre tintos, mates y cigarros, entre porros y guitarras.
 
Los invito pues a unirse a mi religión, de hippies, yonquis, enfermos del amor.